Chiltepín

Etnobotánica del chiltepín

Antes de toda circunstancia, es imperativo enfatizar algunos aspectos generales más, imprescindibles al hablar de una de las especies vegetales transcendentales para la cultura e identidad del pueblo de México. Según un documento sobre el vocabulario sonorense, chiltepín es el nombre de cierta especie de chile, pequeñito y de forma esférica. Del azteca «chilli», chile más tecpin, pulga. Una vez dicho lo anterior, pasamos directo y sin escalas al campo de las bondades que esta especie vegetal tan representativa del pueblo mexicano te aportaría al consumo, dos Pilares: “La Salud y la Enfermedad.”

Actualmente esta concepción se sigue manteniendo, especialmente en algunas comunidades indígenas y mestizas del estado de Sonora.

Los frutos de este chile son usados por los sonorenses para curar el cuerpo y el espíritu; se atienden distintos padecimientos como: dolor de oído, dolor de muela, reumas, calentura, gripa, tos, debilidad, gastritis, úlcera, contra los parásitos, hemorroides, mal de ojo, «cruda de borracho» y son efectivos hasta para alejar el «mal puesto» o «daño». El breve acercamiento que hemos tenido con la etnobotánica de esta especie, nos ha permitió constatar que el chiltepín no sólo le da sabor al caldo, sino que es un arbusto silvestre y delicado de fruto muy picante y sabroso, por cuyo interior fluyen sustancias y principios activos que son de gran utilidad en la medicina tradicional sonorense.